La Tabla Maya, para saber el sexo del bebé


Los mayas calculaban la fecha prevista para el parto, haciendo un nudo por cada día de gestación que iba transcurriendo, al mismo tiempo, utilizaban una tabla para saber el sexo de su futuro bebé.

La civilización maya utilizaba el calendario conocido con el nombre de “Calendario de las Trece Lunas”. Ellos conocían perfectamente los ciclos Lunares, incluso su duración exacta y sus eclipses. Los Mayas dividían el cielo con estrellas en trece partes, el año lo dividían en 13 lunas (13 meses), con 364 días de rotación de la Tierra en su órbita, nuestros actuales meses se quedarían con una duración de 28 días, divididos en perírodos de 7 días.  El día que falta, le llamaban “día verde” o “día fuera de tiempo”, se celebraba el 25 de julio. Al igual que el Calendario Chino, cada fase de la luna se asocia con un animal.

Los mayas se basaban en  dos parámetros básicos, como  es la edad de la madre y el mes en el cual que quedó embarazada, o, si el objetivo es quedarse embarazada, lo que se debe buscar en la tabla, es el mes en el que se debería buscar el quedarse embarazada.

Tienes que saber el momento exacto de tu ovulación, lo cual puedes comprobar con los diferentes métodos y trucos que te hemos dado en posts anteriores; pero ya sabes que, para ciclos regulares, suele producirse sobre los 14 días después de tu última regla, por lo tanto, deberás añadir 14 días al primer día de tu última regla, si quieres saber cuándo estás ovulando o, si eres de las afortunadas que ya estás embarazada, haces lo mismo para saber cuándo se produjo la concepción.

Vamos a ver cuál es su funcionamiento.

Sólo tienes que hacer coincidir la casilla donde se cruza el mes en el que te quedaste embarazada, con los años que tenías en el momento de la concepción, o lo que es lo mismo, y en sentido inverso: si buscar quedarte embarazada de un bebé con un sexo concreto, debes buscar tu edad en la columna vertical y hacerla coincidir con uno de los meses en los que se refleja el sexo que buscas para tu futuro bebé.


A continuación, te  presentamos la Tabla Maya.

♂  niño
 ♀  niña

El calendario lunar, para elegir el sexo del bebé

Te vamos a proponer una serie de métodos que, aunque no están comprobados científicamente, sí hemos de decirte que se basan en la sabiduría popular de diferentes culturas a lo largo del mundo.

Empezamos hablando de nuestro satélite natural… de nuestra Luna.

La influencia de la Luna se viene observando desde tiempos remotos y, a estas alturas, casi nadie discute que el satélite natural de nuestro planeta tenga una poderosa influencia sobre la naturaleza y sobre nuestro propio psique.

La luna simboliza el plano inconsciente del hombre, se liga al inconsciente, a las emociones, a los sentimientos, la hipersensibilidad, a la memoria. Ella alimenta los sueños y la imaginación. En la mitología representa el aspecto femenino, la maternidad; en ella rige el ciclo menstrual, la gestación, el útero y las mamas con los que se alimentan los hijos.

Tenemos una combinación de la atracción gravitacional del sol y la luna durante las fases de luna llena y de luna nueva. A pesar de que la atracción de la Luna sobre la Tiera es ejercida durante todo el ciclo lunar, debemos decir que nunca es ejercida con tanta fuerza como durante las fases mencionadas.

Durante la fase de Luna Llena, estamos mucho más sensibles a las emociones, a las sensaciones. Se nos despierta el lado más instintivo. Hay más probabilidad de sufrir de alteraciones del sueño, y éstos se vuelven más intensos y más coloridos. Tenemos más probabilidades de sufrir de dolor de cabeza. Todo ello, debido a que nuestro cuerpo se encuentra sometido a una alta presión.

La fase de Luna Nueva se caracteriza porque da comienzo un nuevo ciclo. La Luna está en conjunción con el Sol. Durante esta fase, nuestra psique experimenta un control mayor. Nuestro organismo está preparado para superar ciertas carencias o eliminar determinados excesos, por lo que es un excelente momento para efectuar ciertos cambios como: empezar una desintoxicación, un ayuno o una dieta.

Básicamente, se conocen tres argumentos fundamentales que defienden la influencia de la luna sobre el ser humano:

1º- El ciclo menstrual de la mujer dura, aproximadamente, lo mismo que dura un ciclo lunar, esto es: 28 días. Esto es muy significativo y un argumento a favor de afirmar que los ciclos lunares influyen en muchos aspectos de nuestra vida.

2º- La luna es capaz de mover una gran cantidad de masa líquida, ya que está demostrado ser el principal causante de la mareas. En este sentido, recordamos que el ser humano está compuesto por un 65% - 75% de agua, por ello, es lógico que la luna egerza una gran influencia sobre nosotros, incluidos los procesos fisiológicos humanos, como por ejemplo la ovulación de las mujeres.

3º- Ante todo lo dicho, podemos afirmar que la Luna influye en nuestro comportamiento. Los policías y bomberos de cualquier ciudad pueden dar testimonio de que en las noches de Luna llena es cuando más crímenes se producen, debido a que las personas con problemas mentales se descontrolan más fácilmente, y la gente en general está más descontrolada. Si la opinión se la pedimos a las matronas de cualquier hospital, nos dirán que los nacimientos se incrementan durante las noches de luna llena.




Existe una teoría sobre la concepción de niña o niño, que se basa en el calendario lunar. Te la explicamos a continuación:

Las probabilidades de concebir un varón serán mayores si tu última ovulación se ha producido en los días que tienen luna llena.

En los días en los que la luna está en fase de cuarto creciente, la influencia de la luna será menor, pero la tendencia será a concebir niño.

Por el contrario, las probabilidades de concebir una niña aumentarán si has tenido tu última ovulación durante días de luna nueva.

En los días en los que la luna está en fase de cuarto menguante, la influencia de la luna será menor, pero la tendencia será a concebir una niña.

En la búsqueda de una niña

Si tu deseo es quedarte embarazada de una niña, debes empezar por favorecer a los espermatozoides tipo X.

Debes programar tus relaciones íntimas entre los 5 y los 3 días anteriores a tu ovulación (nunca después del día 2), con el objeto de ayudar a que los espermatozoides tipo X que hayan sobrevivido a los espermatozoides tipo Y, puedan completar su recorrido hasta llegar al óvulo, penetrarlo y fecundarlo. La explicación a este hecho, como te veníamos diciendo, es que si tiene contacto sexual unos días antes de que se produzca tu ovulación, los espermatozoidotes tipo X, al ser más resistentes, sobrevivirán a los espermatozoides tipo Y, por lo tanto, habrá más posibilidades de que sólo los espermatozoides que den lugar a la concepción de una niña, alcancen el óvulo, lo que se producirá justo en el momento en el que se produce  la ovulación.

Contrariamente a lo que te hemos enumerado en el caso de que desees tener un niño, si tu deseo es tener una niña, te aconsejamos:


Para el varón: puede usar pantalones ajustados y es recomendable darse un baño caliente antes de mantener relaciones sexuales, con el objeto de que la temperatura del escroto se eleve, lo que provoca que los espermatozoides tipo Y sean destruidos por causa de altas temperaturas.

En el caso de la mujer, evitar llegar al orgasmo, para retrasar el momento de la unión del ovulo con el espermatozoide.

Os aconsejamos posturas sexuales que permitan poca penetración, entre otras, podéis optar por la tradicionalmente conocida como la “del misionero” (la mujer abajo acostada y el hombre sobre ella).

Según algunas estadísticas consultadas, podemos ver como las posibilidades de concebir una niña se incrementan con el mayor número de hijos que la madre haya tenido y con la edad de la mujer.

Debido a que un PH vaginal juega mucha importancia para concebir un niño o una niña, hemos de saber que un PH vaginal ácido, ayuda a poder concebir una niña, ya que los espermatozoides tipo X sobreviven más fácilmente que los espermatozoidotes tipo X, en ambientes ácidos. Por lo que sería más factible que llegasen antes al óvulo los espermatozoides con cromosoma X que los que tienen cromosoma Y.

Los alimentos que contribuyen a que tengas una flora vaginal más ácida, son los siguientes:
 

Los azúcares, en todas sus formas; los lácteos: leche, yogourt,  quesos de leche cruda, mantequilla, helados; las carnes de cerdo, cordero, ternera, venado, pollo, pavo; pescado de agua fría, marisco, huevos, cereales y pastas refinadas, sal refinada, cacao, setas, semillas de calabaza, semillas de girasol, aceites  refinados y grasas animales.

En la búsqueda de un niño


El óvulo y el espermatozoide deben encontrarse cuanto antes, por ello debes mantener relaciones sexuales cuando estés a punto de ovular, con lo cual, el momento propicio para mantener relaciones sexuales es 24 horas antes, o el mismo día en el que se produce la ovulación.

Otros trucos, que os ayudarán a favorecer que sean los espermatozoides tipo Y los que lleguen antes hasta el óvulo, son los siguientes:

Evitar baños calientes y usar pantalones ajustados,  antes de mantener relaciones sexuales, ya que los espermatozoides tipo Y son más sensibles a temperaturas elevadas y no sería beneficioso para su supervivencia dentro del escroto.

Os aconsejamos adoptar una postura sexual que os permita una penetración más profunda, con el objeto de que los espermatozoides tengan por delante un menor recorrido y sean los espermatozoides tipo Y, al ser más rápidos, los que lleguen antes hasta el óvulo. Entre otras, una buena postura sería aquella en la que el hombre está situado detrás de la mujer.

Según el Dr. Shettler, el orgasmo femenino favorece que el semen llegue antes al cérvix, debido a los movimientos uterinos producidos por el orgasmo. Otra ventaja del orgasmo femenino es que las secreciones producidas, son más alcalinas. Estos dos factores, propician que los espermatozoides que llegue antes al óvulo y los que resisten mejor,  sean los de tipo Y, en definitiva, los que darían lugar a un ser de género masculino.

En este sentido, hemos de tener en cuenta que, otro factor que puede influir en el sexo del bebé es el PH de la flora vaginal. Cuanto más alcalino es el PH vaginal, mayores son las posibilidades de concebir un niño (el ambiente ácido destruye más rápidamente los espermatozoides tipo Y).

Es importante mantener un equilibrio en nuestro organismo, entre alimentos ácidos y alimentos alcalinos, para mantener una buena salud. La proporción adecuada sería: 1 parte de alimentos acidificantes por 3 de alcalinizantes (un 20% acídos y un 80% alcalino). Todo aquello que nos ayuda a alcaleneizar nuestro cuerpo, ayuda a neutralizar toxinas y ácidos almacenados.

Tenemos una serie de alimentos que destacan entre todos los vegetales existentes en la naturaleza por su enorme capacidad para alcalinizar nuestro organismo, son: espinaca, col rizada, pepino, brócoli, aguacate, apio y pimiento.
De todos modos, te vamos a dar una serie de consejos que te van a contribuir, no sólo a que tu cuerpo sea más alcalino y así favorecer la concepción de un bebé de sexo masculino, sino que te van a ayudar a mantener tu estado general de salud, y con ello, contribuirás a que todos tus órganos funcionen adecuadamente.
Si hablamos de alimentos, nos referimos fundamentalmente a todas las verduras de hoja verde, como los canónigos o rúcula; hortalizas como el tomate, o el boniato; legumbres como los garbanzos o las lentejas; frutos secos como las nueces, las almendras o las avellanas; cereales como la quínoa, el trigo sarraceno, la espelta o el arroz integral; la patata, el tofu o la sal marina evaporada (evitaremos la sal refinada); aceite de oliva, de uva, de linaza o de pescado; frutas como la lima o el limón, aunque sean alimentos ácidos, contrariamente a lo que podríamos pensar, proporcionan un potente efecto alcalinizante a nuestro organismo; minerales como el magnesio, el calcio, el potasio, el fósforo, el hierro, el zinc, el selenio, el cobre o el sodio son muy alcalinos; o beber agua alcalina (PH por encima de 7.3. Sería bueno que adquirieses un medidor digital del PH del agua. Para conseguir que el PH suba, existen métodos muy sencillos, como hervir el agua y dejarla que enfría antes de ser consumida o ponerle una pizca de bicarbonato, de limón o las dos cosas, así no tienes que recurrir a métodos más caros o sofisticados).
La mejor forma de consumir las frutas y verduras frescas es a través de batidos, ya que resultan más digestivos y no pierden sus múltiples propiedades nutricionales.

No debemos olvidarnos de que hay algo que provoca más acidez en nuestro organismo que lo que ingerimos habitualmente, y son la emociones negativas. Los problemas personales, las prisas,  las emociones, los sentimientos, los pensamientos negativos provocan que se genere estrés, y esto produce mucha acidez en nuestro organismo.

Todos estos consejos, te va a ayudar en un meta de quedarte embarazada, y no sólo eso, sino también tendrás más posibilidades de concebir un bebé varón.




Cómo favorecer al espermatozoide del que resultará el bebe de un determinado sexo.

Las características, tanto en velocidad como en tiempo de supervivencia son diferentes entre los espermatozoides tipo X y los espermatozoides tipo Y.

Los espermatozoides tipo X son más lentos en su recorrido hasta llegar al óvulo, pero son más grandes, fuertes y  resistentes, y por tanto, tienen más posibilidades de estar vivos por un mayor espacio de tiempo que los espermatozoides tipo Y.

Estudios llevados a cabo, concluyen que los espermatozoides tipo Y sobreviven una media de solamente un día, mientras que los espermatozoides tipo X pueden sobrevivir de dos a tres días.

Por tanto, debemos hacer los cálculos pertinentes, teniendo en cuenta  el momento en que se produce la ovulación y el tiempo en que los espermatozoides de uno u otro tipo, permanecen con vida. Este método, se basa en el llamado método Shettles. Según diversas  fuentes consultadas, podemos concluir que se habla de un acierto en un 75% de los casos, siempre que no intervengan otros factores que podrían variar los resultados, como por ejemplo el tener un PH vaginal excesivamente ácido. Sin embargo, debemos tener muy en cuenta que estos resultados,  sólo están basando en valores estadísticos, por tanto, está muy lejos de resultar  un método infalible. 

No dejes de revisar las entradas anteriores de esta blog, a la pestaña CONCEBIR y a la CALCULADORA DE OVULACIÓN, donde te explicamos cómo puedes calcular los días en los que se produce tu ovulación.

Puntualizamos que, el Dr. Shettles recomienda no utilizar ningún tipo de método anticonceptivo hormonal durante unos seis meses antes de buscar el quedarte embarazada, con el fin de que no haya factores hormonales añadidos que puedan interferir en este método.

Por tanto, si haces una combinación del método Ogino-Knaus con el método Shettles, aumentarás tus probabilidades de concebir un niño o una niña, siempre que no haya problemas de fertilidad y el ciclo sexual es regular.


A partir de aquí, os aconsejamos mantener relaciones íntimas completas en los días que en el próximo post os vamos a explicar, dependiendo de si buscáis un niño o una niña.

Breves nociones de genética



Comenzamos aclarando que, los óvulos y los espermatozoides son gametos o células germinales (se diferencian de las células humanas, en que están formados por 23 cromosomas, mientras que las células humanas están formadas por 46 cromosomas). Es en el momento en el que se produce la fecundación (unión y fusión entre el óvulo y el espermatozoide) cuando ese óvulo fecundado pasa a tener 46 cromosomas.

En el núcleo de cada célula contiene cromosomas, normalmente representado como bastoncillos, formados, cada uno de ellos, por miles de genes. Nuestro aspecto físico y los rasgos que nos caracterizas están determinados por esos genes.


En cada célula humana hay un total de 46 cromosomas, por tanto, 23 pares de cromosomas diferentes. Los 22 primeros pares están formados por cromosomas somáticos y sólo el par 23 está constituido por cromosomas sexuales, este par 23 es el que determina nuestro sexo. Cuando el óvulo es fecundado por el espermatozoide, la dos células se funden, con lo cual, el óvulo fecundado contiene 46 cromosomas, (no 23 que contenía la célula germinal) igual que las células del cuerpo humano. Este óvulo fecundado, empezará a dividirse, dando lugar al futuro Ser.

Es en el momento en que se produce la concepción, cuando se determina el sexo del futuro ser, es en ese preciso instante en el que se produce la unión de los cromosomas sexuales de ambos progenitores.

Tenemos que saber y tener en cuenta algo clave en esta cuestión: el que  decide el sexo del bebé no es la mujer sino el hombre, en el sentido de que son los espermatozoides los que dan el gen femenino o masculino del futuro ser.

Esto se debe a que, en los espermatozoides, encontramos dos tipos diferentes: los espermatozoides que poseen un cromosoma X en su cabeza (femeninos)  y los espermatozoides que poseen un cromosoma tipo Y en su cabeza (masculinos). Si el espermatozoide que llega a penetrar la membrana del óvulo, dando lugar a una fecundación, es un espermatozoide del tipo X, dará como resultado final una niña (formaría la combinación XX: uno aportado por el espermatozoide -X- y otro aportado por el óvulo -X-). Si, por el contrario, el espermatozoide que fecunda el óvulo es de tipo Y, dará como resultado un niño (formaría la combinación XY: uno aportado por el óvulo -X- y otro aportado por el espermatozoide -Y-) . Como vemos, el gameto femenino -óvulo- sólo tiene cromosomas del tipo X. Por todo ello, se dice que es el hombre el que decide el sexo del bebé.



Llegados a este punto, nos podemos plantear la siguiente cuestión: entonces ¿cómo lograr que sea un espermatozoide de tipo X, el que fecunde el óvulo, si mi preferencia es tener una niña? o, viceversa ¿cómo lograr que sea un espermatozoide del tipo X,  el que llegue a fecundar el óvulo, si lo que deseo es tener un niño?.  


¿Es posible elegir el sexo de tu bebé?.


En el momento en que tomamos la decisión de tener un hijo, una de las primeras cuestiones que nos planteamos es si será niña o niño. Entonces, hablamos de nuestras preferencias, que si la futura mamá preferiría que fuera niño... que si el futuro papá se inclina más por una niña, que si  viceversa...  o que si existe unanimidad de opinión por parte de ambos progenitores...

Generalmente, y al menos aparentemente, no nos importa el sexo de nuestra bebé y con un simple  ¡"que venga sanito y ya está!. La cuestión de si, lacito rosa o lacito  azul, es lo que menos importancia tiene" De este modo, despachamos rápidamente a aquellos que nos preguntan sobre nuestros deseos más íntimos.

Pero...¿y si pudiésemos elegir? ¿si pudiéramos conocer las técnicas existentes  para que, al menos, pudiéramos intentar satisfacer nuestros verdaderos deseos?

A pesar de que, a día de hoy, no es posible decir tajantemente que se pueda asegurar el  tener un niño o una niña, ya que no existen resultados científicos concluyentes, sí es verdad que existen diversas hipótesis que nos indican que, si seguimos determinados métodos y técnicas, podríamos influir en la elección de una hembra o de un varón.


A continuación te vamos a dar una serie de consejos que te pueden ayudar a conseguirlo, y vas a entender el por qué ocurre de este modo.